Para tu empresa
Una fianza es una garantía de que tu empresa (o tú) cumplirá con una obligación —un contrato, una resolución judicial o un trámite ante una autoridad. No es exactamente un seguro: es un respaldo de tres partes que le da certeza a quien confía en tu palabra.
Cotizar una fianzaEn una fianza participan tres partes: el fiado (quien se compromete a cumplir), el beneficiario (quien exige la garantía) y la afianzadora (quien respalda económicamente ese compromiso). Si el fiado no cumple, la afianzadora paga al beneficiario y después reclama ese monto al fiado —a diferencia de un seguro, donde la aseguradora normalmente no recupera lo que pagó.
Existen distintos tipos: fianzas de cumplimiento de contrato, fianzas de anticipo, fianzas judiciales (para garantizar el pago de daños ordenados por un juez o evitar ciertas medidas mientras se apela) y fianzas administrativas ante dependencias de gobierno.
Es común necesitarla si:
Antes de tramitar
Son generales a la industria — te ayudan a entender cómo funciona una fianza.
Fiado
La persona o empresa que se compromete a cumplir una obligación y que contrata la fianza.
Beneficiario
Quien recibe la garantía: puede ser un cliente, un juez o una autoridad de gobierno.
Afianzadora
La institución que respalda económicamente el cumplimiento del fiado ante el beneficiario.
Fianza de cumplimiento
Garantiza que se completará un contrato o proyecto en los términos acordados.
Fianza de anticipo
Garantiza que un anticipo recibido se usará correctamente o será devuelto si no se cumple el contrato.
Contrafianza
Las garantías (avales, hipotecas, obligado solidario) que la afianzadora pide al fiado antes de emitir la fianza.
Prima de la fianza
El costo de tramitarla, generalmente un porcentaje del monto garantizado.
Reclamación
El proceso que sigue el beneficiario si el fiado no cumple, para que la afianzadora pague la garantía.
Dudas comunes
No. Un seguro transfiere un riesgo; una fianza garantiza que tú cumplirás una obligación. Si no cumples, la afianzadora paga pero después te lo puede reclamar a ti.
La afianzadora paga al beneficiario y después inicia un proceso de recuperación contra el fiado, apoyándose en las contragarantías otorgadas al tramitar la fianza.
Depende del monto y tipo de fianza: puede ir desde un obligado solidario hasta garantías reales como hipotecas, dependiendo de la evaluación de la afianzadora.
Se usa dentro de procesos legales, por ejemplo para garantizar el pago de daños mientras se resuelve una apelación, evitando así ciertas medidas mientras el caso continúa.
Te orientamos sobre qué tipo de fianza aplica a tu caso y qué garantías vas a necesitar.
Consultar por WhatsApp ← Ver todos los seguros